La persistente controversia en torno a la captura de “El Mayo” Zambada
A casi dos años de la detención de Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, el caso continúa generando cuestionamientos y tensiones entre México y Estados Unidos. La reciente exhibición pública de la aeronave en la que llegó a territorio estadounidense volvió a poner sobre la mesa las dudas sobre las circunstancias de su captura y la participación de agencias norteamericanas.
Zambada García, de 78 años, fue detenido el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en un aeropuerto privado de Santa Teresa, Nuevo México. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, ambos quedaron bajo custodia tras el aterrizaje de la aeronave Beechcraft King Air.
El exlíder criminal enfrenta cargos por narcotráfico y dirección de una organización delictiva. En agosto de 2025 se declaró culpable de cargos relevantes y aceptó una posible condena de cadena perpetua, aunque solicitó consideraciones relacionadas con su estado de salud y pidió evitar una prisión de máxima seguridad.
La aeronave y la versión del FBI sobre la operación
La aeronave utilizada en el traslado fue donada por el FBI a un museo de aviación en Nuevo México, donde actualmente es exhibida como parte de una presentación sobre operaciones de las fuerzas del orden estadounidenses.
Los materiales relacionados con la exposición describen el operativo como una acción “altamente compleja, secreta y audaz”, que terminó con la captura de dos integrantes considerados relevantes dentro del Cártel de Sinaloa. También destacan la participación de agentes del FBI adscritos a El Paso y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
En la información difundida públicamente por las autoridades estadounidenses se señala que la detención ocurrió en territorio de Estados Unidos, aunque no se detalla un supuesto traslado desde México. Asimismo, inspecciones realizadas a la aeronave detectaron modificaciones, entre ellas un número de serie alterado y una matrícula clonada.
Versiones encontradas sobre la captura
La versión sobre cómo ocurrió la detención ha sido motivo de controversia. Según una carta atribuida a Zambada García y difundida por su defensa, el capo habría sido engañado y posteriormente privado de su libertad en Sinaloa por Guzmán López, quien presuntamente lo llevó contra su voluntad hasta Estados Unidos.
Guzmán López ha reconocido ante autoridades estadounidenses su participación en los hechos dentro de procedimientos relacionados con acuerdos judiciales.
En un primer momento, funcionarios estadounidenses, incluido el entonces embajador Ken Salazar, aseguraron que no se trató de una operación planeada por agencias de ese país dentro de territorio mexicano. Sin embargo, la exhibición de la aeronave como parte de un operativo exitoso generó nuevos cuestionamientos en México sobre la posible existencia de diferencias entre las versiones iniciales y los detalles posteriores.

México pide esclarecer la participación estadounidense
El gobierno mexicano ha señalado que busca aclarar las circunstancias de la captura. La presidenta Claudia Sheinbaum y la Fiscalía General de la República (FGR) han advertido que, en caso de comprobarse una intervención directa de agencias estadounidenses en territorio mexicano sin autorización, podría representar una violación a la soberanía nacional, la Constitución y acuerdos internacionales.
La FGR solicitó información a Estados Unidos mediante mecanismos de asistencia jurídica internacional para conocer con mayor precisión cómo se desarrollaron los hechos.
La dependencia también informó que identificó al piloto de la aeronave. Tras el aterrizaje en Estados Unidos, el piloto habría solicitado su deportación a México, donde posteriormente fue detenido por otros delitos antes de ser entregado nuevamente a autoridades estadounidenses.
Violencia en Sinaloa y tensión bilateral
La captura de Zambada García estuvo seguida por un incremento de la violencia en Sinaloa, derivado de enfrentamientos entre grupos rivales dentro del Cártel de Sinaloa. El episodio expuso nuevamente las complejidades de la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos, marcada tanto por acciones conjuntas contra organizaciones criminales como por diferencias sobre los métodos utilizados.
Mientras Zambada espera la imposición formal de su sentencia en Estados Unidos, las autoridades mexicanas continúan recopilando información para determinar si existieron irregularidades en el proceso que llevó a su captura.
Hasta ahora, el gobierno estadounidense no ha emitido una respuesta detallada a las solicitudes recientes de información realizadas por México. La exhibición de la aeronave mantiene abierto un debate que involucra no solo el destino judicial de uno de los principales líderes históricos del narcotráfico, sino también los límites de la cooperación entre ambos países en materia de seguridad.
