viernes, octubre 23, 2026
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Sobreviviente de secuestro en Guerrero revela campamento de La Familia Michoacana con 130 cautivos

Un campesino que permaneció secuestrado durante más de tres semanas en la Sierra de Guerrero describió las condiciones de un presunto campamento clandestino de La Nueva Familia Michoacana, donde, según su testimonio, se encontraban alrededor de 130 personas privadas de la libertad, algunas de las cuales llevaban años retenidas.

El relato fue dado a conocer este viernes por el periodista especializado en crimen organizado Ioan Grillo, a través de su plataforma CrashOut. Las revelaciones coinciden con las denuncias del sacerdote José Filiberto Velázquez Florencio, director del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, quien ha mantenido contacto con los campesinos liberados.

Entre los aspectos más graves del testimonio se encuentran las presuntas torturas, la escasez de alimentos y la presencia de jóvenes que serían obligados a incorporarse a las filas del grupo criminal.

El campamento donde habría más de un centenar de personas secuestradas

De acuerdo con la investigación de Grillo, uno de los sobrevivientes describió un lugar de cautiverio en el que había personas procedentes de distintas regiones de México, además de algunas que afirmaban provenir de California, Estados Unidos.

El campesino relató que los prisioneros recibían principalmente tortillas y agua, por lo que algunos presentaban un deterioro físico considerable. También señaló que los hombres armados recurrían a golpes, amenazas de muerte y otras formas de intimidación para mantener sometidos a los cautivos.

Entre las personas retenidas habría mujeres, menores de edad y adultos mayores. Particularmente preocupante resulta la denuncia sobre jóvenes que presuntamente eran amenazados para obligarlos a integrarse a la organización delictiva.

El sobreviviente afirmó que algunos prisioneros llevaban semanas en esas condiciones, mientras que otros aseguraban haber permanecido allí durante años. También mencionó la posible existencia de otros campamentos en las montañas de la región.

El secuestro de ocho campesinos que destapó el caso

Los acontecimientos comenzaron el 24 de septiembre, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en las inmediaciones del ejido El Balcón, perteneciente al municipio de Ajuchitlán del Progreso, Guerrero.

Los agresores interceptaron a habitantes que realizaban actividades rurales y se llevaron a ocho personas, entre ellas dos menores de edad. Los pobladores atribuyeron la incursión a presuntos integrantes de La Nueva Familia Michoacana.

Según las denuncias de la comunidad, los captores pretendían imponer su presencia en el territorio, en medio de una disputa por el control de esta región serrana.

A principios de octubre fue liberado uno de los menores, de 12 años. Sin embargo, los otros siete habitantes continuaron desaparecidos, lo que provocó movilizaciones de pobladores y la intervención de organizaciones defensoras de derechos humanos.

Durante esos días también circuló una grabación en la que varios de los secuestrados aparecían vendados y sometidos a un interrogatorio sobre supuestos vínculos con grupos criminales rivales. Los habitantes rechazaron esos señalamientos y denunciaron las condiciones en que se había realizado el video.

La Fiscalía General del Estado de Guerrero abrió una investigación por desaparición cometida por particulares y anunció una recompensa de 1.5 millones de pesos por información que permitiera localizar a las víctimas.

Además, un juez federal ordenó acciones inmediatas de búsqueda, mientras autoridades estatales y federales desplegaron operativos en la zona.

Siete regresaron con vida; uno continúa desaparecido

El 16 de octubre, después de 22 días de cautiverio, fueron localizados con vida seis de los siete campesinos que aún permanecían desaparecidos.

Los sobrevivientes denunciaron haber sufrido agresiones físicas, amenazas y restricciones alimentarias. Sus declaraciones también permitieron conocer la presunta existencia de numerosas personas retenidas en instalaciones controladas por la organización criminal.

Este viernes, los seis hombres finalmente regresaron a El Balcón, después de rendir declaración ante las autoridades ministeriales. Sus familiares y vecinos los recibieron en la comunidad.

Sin embargo, Domingo Atanacio Quirino, de 50 años, sigue sin ser localizado.

De acuerdo con los testimonios recopilados por el sacerdote Filiberto Velázquez, Domingo presentó problemas de salud durante el cautiverio y fue separado de los demás aproximadamente cuatro días después del secuestro.

Sus compañeros no pudieron confirmar qué ocurrió posteriormente. La familia continúa solicitando su liberación con vida.

Piden investigar los presuntos centros de cautiverio

El Centro de Derechos Humanos Minerva Bello ha solicitado una mayor intervención de las autoridades federales, tanto para localizar a Domingo Atanacio como para esclarecer las denuncias sobre otras personas privadas de la libertad.

Velázquez también ha pedido que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga la investigación, ante la gravedad de los hechos y la presunta participación de una organización criminal con presencia regional.

Hasta este viernes no se ha confirmado oficialmente el rescate de las aproximadamente 130 personas mencionadas en el testimonio, ni se han presentado resultados públicos que acrediten el desmantelamiento de los supuestos campamentos clandestinos.

El caso mantiene abiertas dos investigaciones de especial relevancia: el paradero del campesino que continúa desaparecido y la posible existencia de una red de cautiverio y reclutamiento forzado en la Sierra de Guerrero.