ANÁLISIS
ANÁLISIS
* Horacio Duarte Olivares, regresar del viaje que le produjo el éxtasis de ser arropado en la cámara de diputados.
* No debe olvidar las percepciones que pesan sobre él como servidor público .
* José Francisco Vázquez Rodríguez, intentona.
Horacio Duarte Olivares tendrá que disfrutar, antes que se disipen, los efectos pasajeros de la especie de éxtasis que al parecer le produjo la “mini cargada” del martes pasado a su favor durante su comparecencia, motivo de la glosa del tercer informe de Delfina Gómez Álvarez, ante el congreso local.
Es verdad que el arropamiento surgió de la mayoría de los mismos líderes camerales asentados en el parlamento mexiquense, pero también lo es que el Secretario General de Gobierno se dejó querer, al grado que pasó a segundo término las respuestas a las preguntas y cuestionamientos que le hicieron desde la tribuna los llamados diputados de oposición.
Con toda seguridad en sí mismo, Horacio Duarte Olivares, dijo que contestaría por escrito a los representantes populares aduciendo que no le daría tiempo dar respuesta a cada uno ante la complacencia de los que cuestionaron y preguntaron.
En parlamentos de países estrictamente democráticos las sesiones se alargan por varias horas, incluso toda la noche, sin descansar hasta agotar cada uno de los temas abordados – en este caso la glosa del informe de un gobierno que tiene mucho que explicar a los ciudadanos cuyas sensaciones en varios rubros son negativas- demostrando, en aquellas naciones de tinte democrático, que el tiempo del reloj no es obstáculo para animar la transparencia en la labor de sus gobiernos.
Por eso no deja de llamar la atención en el sentido de que el funcionario de marras haya preferido tomarse la fotografía disfrutando al parecer, como ya se anotó, la “mini cargada” que por años impuso como estilo el régimen priista , olvidando, quizá, el Secretario General de Gobierno, que pesan sobre él ciertas percepciones de acusaciones no gratas alimentadas antes de sumarse al gobierno mexiquense y durante el tiempo en que ha permanecido en el mismo .
Llamó -durante su comparecencia- a retirarse de sus respectivos puestos a los servidores públicos que tengan la intención de participar en el proceso comicial de alcaldes y diputados locales ya iniciado en el Estado de México, sin tomar en cuenta que se le ha señalado a él mismo que está operando una especie de campaña velada desde su cargo orientada a convertirse en candidato a la gubernatura que en el 2029 o antes dejará Delfina Gómez Álvarez, convirtiendo su sugerencia en una paradoja .
No deja de ser importante para millones de mexiquenses que la especie de éxtasis que le produjo a Horacio Duarte Olivares su presencia en el parlamento mexiquense se le desvanezca y “por el bien de todos” regrese del viaje.
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Seguramente José Francisco Vázquez Rodríguez recibió el sí de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez e inició el proceso para convertirse en precandidato a la alcaldía de Texcoco, tierra emblemática del grupo gobernante en estos momentos en el Estado de México . Y como lo ha expresado el propio legislador morenista en funciones, no hay nada definitivo aún al tratarse de un proceso interno en su partido.
Las definiciones se observarán hasta marzo próximo cuando los registros de candidatos tengan efectos legales ante las autoridades electorales, mientras tanto son derechos partidistas a los cuales tienen acceso los militantes formales de MORENA mismos que se pueden deshacer antes de las inscripciones formales ante el órgano competente y no necesariamente interpretarse como antaño de “desclaves”, aun cuando la sola intentona genera cierto escozor de provocación por tratarse del líder parlamentario estatal y del municipio tipo de la cuarta transformación mexiquense y quizá sea esto último lo que realmente se busca .
Cuidado .

