Trabajadores del IMSS rechazan alza salarial de 2.9% y exigen salida del líder sindical
**Empleados de salud exigen cambios en la dirigencia sindical y rechazan consulta salarial programada, con el bloqueo de vialidades en Reforma y alrededores de Segob

La inconformidad de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) escaló en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), donde una mesa de diálogo terminó sin acuerdos y derivó en nuevos bloqueos viales en la Ciudad de México. En medio de la tensión, cuatro trabajadores, tres mujeres y un hombre, se pincharon para dejar escurrir su sangre como medida de presión y protesta ante la falta de respuestas a sus demandas.
El conflicto se originó por el rechazo de empleados del IMSS a la propuesta de incremento salarial de 2.9 por ciento y a la consulta nacional que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) prevé realizar el próximo 14 de octubre. Los inconformes exigen la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario para revisar la vida interna de la organización y garantizar que las decisiones respondan a la voluntad de la base trabajadora.
Desde la mañana, médicos, enfermeras, camilleros, jubilados y trabajadores de distintas áreas se concentraron frente al Palacio de Cobián con pancartas, lonas y consignas contra la dirigencia sindical, encabezada por Rafael Olivos.
Alrededor de las 11:00 horas ingresó una comitiva de representantes de los trabajadores para participar en una mesa con autoridades de Gobernación y miembros de la dirigencia sindical. Sin embargo, conforme avanzaron las horas sin que los delegados salieran a informar sobre el desarrollo de las conversaciones, la tensión aumentó entre quienes permanecían afuera.
Ante la falta de información, los manifestantes comenzaron a denunciar que sus compañeros estaban presuntamente “secuestrados” dentro de las instalaciones, por lo que decidieron movilizar contingentes y presionar mediante cierres viales.
Fue después de las 17:00 horas cuando los representantes salieron a dar sus versiones de lo ocurrido y confirmaron que no se alcanzaron acuerdos. La inconformidad se tradujo en bloqueos en Paseo de la Reforma, a la altura de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, en el Ángel de la Independencia y en el cruce de Río de la Loza y Cuauhtémoc.

En medio de la protesta, cuatro trabajadores recurrieron a una medida extrema para visibilizar su inconformidad: se pincharon y dejaron escurrir su sangre frente a los presentes, en un acto con el que buscaron presionar para que sus exigencias fueran atendidas.
“Estoy dispuesto a perder toda, mi sangre es roja y mi corazón está a la izquierda, siempre ha sido así. ¡Sale el que sigue!”, expresó uno de los manifestantes, en una declaración que reflejó el tono de confrontación que marcó la jornada.
Sin acuerdos, acusan falta de disposición
A su salida de la reunión, Jesús Adrián Manjarrez Lafarga, secretario de Conflictos del Comité Ejecutivo Nacional del SNTSS, aseguró que la dirigencia acudió con disposición para escuchar las inconformidades; sin embargo, sostuvo que no encontraron apertura suficiente para avanzar en las negociaciones.
“Desafortunadamente no hubo disposición de escucharnos”, afirmó el representante sindical, quien señaló que durante el encuentro se expusieron las inquietudes relacionadas con la revisión salarial, las modificaciones estatutarias y distintas condiciones laborales.
Manjarrez Lafarga explicó que la dirigencia presentó el contenido y alcance de los acuerdos aprobados durante el XV Congreso Nacional Ordinario, aunque reconoció que existen asuntos que requieren atención y seguimiento.
En cuanto a la revisión salarial, reiteró que el próximo 14 de octubre se llevará a cabo una consulta nacional en la que los trabajadores podrán manifestar su postura mediante el voto libre, personal, directo y secreto.
“El 14 de octubre serán la base trabajadora, quien tenga la palabra”, expresó, al insistir en que ninguna persona o grupo debe sustituir la voluntad de los sindicalizados.
El representante también lamentó que algunos inconformes decidieran abandonar la mesa y condenó posibles acciones violentas derivadas del conflicto.
No obstante, la postura de la dirigencia contrastó con la de los trabajadores movilizados, quienes mantienen su rechazo a la consulta en las condiciones planteadas y consideran indispensable realizar un Congreso Nacional Extraordinario.

Gobernación ofrece mediación
Por su parte, Tonatiuh Ramírez, titular de la Unidad de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, negó que los representantes de los trabajadores hubieran sido privados de su libertad y explicó que el encuentro tuvo como objetivo canalizar institucionalmente las diferencias al interior del sindicato.
“Los invitamos al diálogo”, sostuvo el funcionario, quien detalló que la reunión se convocó después de la movilización realizada el jueves pasado en las instalaciones de la dirigencia nacional del SNTSS.
Según Ramírez, durante la mesa se plantearon distintas propuestas, pero los participantes no lograron una postura común. Aseguró que un sector no aceptó las alternativas presentadas y que, finalmente, los inconformes decidieron retirarse.
Respecto a la exigencia de convocar a un Congreso Nacional Extraordinario y al rechazo de la consulta salarial, el funcionario señaló que el Gobierno federal no puede intervenir en las decisiones internas de una organización sindical.
“Los sindicatos tienen libre autodeterminación. Nosotros no podríamos de ninguna forma imponerle a un sindicato qué hacer, cómo votar o cómo no votar”, afirmó.
El titular de la Unidad de Gobierno agregó que la intención de las autoridades era buscar el acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para la consulta del 14 de octubre, con el propósito de que la votación se realice en condiciones adecuadas y que la base trabajadora pueda expresar libremente su decisión.
Amenazan con más movilizaciones
La falta de acuerdos mantuvo encendida la protesta durante la tarde. Mientras los representantes ofrecían sus declaraciones, los contingentes comenzaron a ocupar nuevamente puntos estratégicos de la capital para exigir que sus demandas fueran atendidas.
El cierre de Paseo de la Reforma, a la altura de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, se registró alrededor de las 16:30 horas; media hora después, otro grupo bloqueó Río de la Loza y Cuauhtémoc. Los manifestantes también mantuvieron cerrada la circulación en las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
Los trabajadores insisten en que sus demandas van más allá del incremento salarial: buscan garantías contra posibles represalias, cambios en la vida interna del sindicato y la eliminación del artículo 36 Bis, al que algunos agremiados consideran una “ley mordaza”.
Aunque Gobernación manifestó su disposición a mantener abiertos los canales de comunicación y aseguró que no respaldará sanciones contra los inconformes, la reunión concluyó sin un acuerdo que permitiera desactivar la protesta.
Con la consulta sindical prevista para el 14 de octubre cada vez más cerca, el conflicto permanece abierto. Los bloqueos y el acto de protesta en el que cuatro trabajadores se pincharon para dejar escurrir su sangre evidenciaron el nivel de inconformidad que persiste entre los empleados del IMSS, quienes advierten que mantendrán la presión mientras sus exigencias sigan sin respuesta.



