Criptomonedas y cuatro homicidios: dos quedan vinculados a proceso por el caso Atizapán
La investigación por el multihomicidio ocurrido en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, avanzó este miércoles luego de que una jueza de control del Estado de México determinara la vinculación a proceso de Diego Sebastián N. y Gerardo N.
Ambos permanecerán en prisión preventiva mientras continúa la investigación del caso, en el que fueron privadas de la vida cuatro personas y una perra Golden Retriever. La autoridad judicial estableció cuatro meses para completar las diligencias antes de una eventual apertura a juicio oral.
Una familia y una trabajadora fueron encontradas sin vida
Los hechos ocurrieron el 1 de septiembre, entre las 17:30 y las 20:00 horas, en un inmueble situado en Bosque de Amates.
Las víctimas fueron Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años; Ana Paola Barragán, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; su hija Sofía, de tres años; y Aleyda Romero, de 21 años, quien trabajaba en el domicilio.
En el mismo inmueble fue localizada sin vida una perra de aproximadamente un año de edad, de raza Golden Retriever.
Un niño de aproximadamente cinco o seis años, hijo de Jonathan y Ana Paola, fue encontrado con vida y sin lesiones visibles. Posteriormente quedó bajo el cuidado de sus abuelos.
La Fiscalía expuso cómo fueron localizadas las víctimas
De acuerdo con los actos de investigación presentados ante la autoridad judicial, Jonathan Samuel Meléndez Ochoa fue localizado en la recámara principal del segundo nivel, amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado. Presentaba un impacto de arma de fuego en la cabeza.
En el baño de esa misma habitación fue encontrada Ana Paola Barragán, también maniatada y amordazada, con su hija sobre las piernas. Ambas presentaban disparos en la cabeza.
En una habitación del primer nivel fue localizada Aleyda Romero sobre una cama, maniatada y con impactos de arma de fuego en la espalda y en la base de la cabeza.
La perra tenía el hocico cubierto con cinta adhesiva y presentaba un disparo en la cabeza.

Una búsqueda de dinero en criptomonedas, entre los elementos de la investigación
La Fiscalía sostiene que el caso estaría relacionado con la búsqueda de una denominada “caja fría”, que presuntamente contenía cantidades millonarias en criptomonedas.
Según los elementos expuestos durante la audiencia, Diego Sebastián N., señalado como socio de negocios de Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, habría instruido a Gerardo N. para conseguir diversos objetos antes de los hechos.
Entre ellos se encontraban desarmadores, dispositivos electrónicos, cinchos grandes, guantes negros y cubrebocas. Algunos de estos elementos coinciden con los utilizados para maniatar a las víctimas.
La investigación también relaciona estos objetos con indicios localizados en un vehículo Kia con placas sobrepuestas, asegurado posteriormente en el fraccionamiento Héroes Tecámac.
La Fiscalía señala que, después de obtener los recursos que buscaban, Diego Sebastián N. habría ofrecido a Gerardo N. un pago de dos millones de pesos por su participación.
Registros y objetos forman parte de los indicios
Los registros de acceso al fraccionamiento coinciden con el periodo de permanencia de ambos imputados en el lugar de los hechos.
La autoridad ministerial también expuso que el arma utilizada presuntamente contaba con silenciador, circunstancia por la que los vecinos no reportaron haber escuchado detonaciones.
Dentro de los actos de investigación figura además el señalamiento de que Diego Sebastián N. reconoció haber desensamblado el arma y arrojado sus partes a una barranca.
Ambos permanecen en el penal de Barrientos
Diego Sebastián N. y Gerardo N. fueron detenidos el 2 de septiembre, después del hallazgo de los cuerpos ocurrido la noche anterior.
Tras ser puestos a disposición de la autoridad judicial, el 6 de septiembre se les impuso prisión preventiva durante la primera etapa de la audiencia inicial.
Este miércoles, durante la continuación de esa audiencia, la jueza Iris Miranda Marcos determinó que existen elementos suficientes para vincularlos a proceso y ordenó que continúen bajo prisión preventiva en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla, conocido como penal de Barrientos.
La defensa cuestionó el manejo de la investigación
Durante la audiencia, el abogado Rodrigo Pastrana, defensor de Diego Sebastián N., cuestionó el manejo de la escena del crimen y expuso objeciones relacionadas con el testimonio de un testigo cercano a una de las víctimas.
El litigante también afirmó que su cliente se encontraba “fuera de sí”, con alucinaciones, y sostuvo que había sido golpeado y torturado desde su detención.
Pastrana señaló además que, debido a diferencias de criterio con el imputado y su familia, era casi un hecho que dejaría la representación legal.
Cuatro meses para completar las diligencias
Los delitos atribuidos a los dos imputados son homicidio calificado cometido en agravio de dos o más personas, interrupción del embarazo de una mujer con cuatro meses de gestación y crueldad contra los seres sintientes.
La Fiscalía precisó que, por el homicidio calificado, cada uno de los cuatro agravios puede alcanzar una pena de 25 a 70 años de prisión. Para la interrupción del embarazo se contempla una sanción de 5 a 10 años, mientras que por maltrato animal puede ser de 3 a 6 años.
La etapa de investigación complementaria tendrá una duración de cuatro meses. Durante este periodo podrán realizarse nuevas periciales, entre ellas las de carácter psicológico.
La Fiscalía recordó que Diego Sebastián N. y Gerardo N. deben ser considerados inocentes mientras no exista una sentencia condenatoria.
