domingo, abril 19, 2026
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Redes sociales y salud mental ¿otra pandemia entre niños y jóvenes en México?

Redes sociales y salud

mental ¿otra pandemia

entre niños y

jóvenes en México?

Por: Orlando Linares López

El uso de las redes sociales es ya la principal forma en que las personas interactuamos, nos conectamos, compartimos información, accedemos al conocimiento y realizamos actividades cotidianas dentro de una comunidad predominantemente virtual.

Paralelo a los beneficios y ventajas de aprendizaje, socialización y expresión en la las redes sociales, su uso excesivo ha generado una creciente preocupación por las afectaciones en la salud mental de niños, adolescentes y jóvenes.

En México, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se estima que más de 100 millones de personas son usuarias de internet; esto representa el 83.1% de la población de 6 años y más.

Derivado de datos de la referida encuesta, entre quienes están en etapas claves de desarrollo, la presencia digital es notable: más del 60% de los niños de 6 a 11 años utilizan dispositivos e internet, con un promedio de 2.6 horas diarias conectados. En el grupo de adolescentes de 12 a 17 años, el uso regular de redes sociales supera el 95%, y más del 60% se conecta diariamente por más de tres horas.

Al tiempo que las cifras evidencian la adicción de los menores de edad a las plataformas digitales, analistas e instituciones de salud alertan sobre los riesgos e impactos negativos en la salud mental y el bienestar psicológico a causa de los hábitos digitales, el uso intensivo de redes y el tiempo frente a pantallas. Las afectaciones están vinculadas a problemas de atención, sueño, ansiedad, depresión, agresividad y falta de autorregulación emocional. Además, la falta de supervisión agrava la exposición a contenidos inapropiados y situaciones de riesgo.

Informes de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que hasta 11% de menores sufren impactos sustantivos y 32% están en riesgo de uso problemático, lo que recalca la vulnerabilidad de esta población.

La preocupación abarca ya los ámbitos legales, por ello llama la atención lo destacado en medios de comunicación a nivel mundial, respecto de que, por primera vez, en Estados Unidos, los gigantes de las redes sociales deberán defenderse ante un tribunal por las acusaciones de que sus plataformas perjudican la salud mental de los jóvenes.

En la demanda, una joven de 19 años y su madre, alegan que TikTok, Meta, Snap y YouTube, crearon a sabiendas funciones adictivas que dañaron su salud mental y la llevaron a autolesiones y pensamientos suicidas.

Previo al juicio, TikTok y Snap acordaron resolver el caso en términos no revelados; este hecho refuerza la validez en la argumentación de que los algoritmos fomentan la adicción las redes sociales enganchan a la población infantil y juvenil en un mundo de contenido dañino, inseguridad y ciberacoso.

En atención a estas problemáticas, algunos países han implementado restricciones ambiciosas. Australia, desde diciembre de 2025, prohibió el acceso a redes sociales (TikTok, Instagram, Facebook, X, Snapchat, entre otras) a menores de 16 años, con multas sustanciales para plataformas que incumplan. Francia y Dinamarca buscan elevar la edad mínima de uso. Varios países de Europa proponen aplicar límites de edad (como 15 o 16 años) para usuarios ciertas plataformas.

En México, así como es innegable el uso, cada vez mayor, de las redes sociales en la vida de niños, adolescentes y jóvenes, tampoco se debe dejar de lado que es urgente atender y prevenir los efectos sobre la salud mental.

En torno a ello, la discusión pública y, sobre todo, la aplicación de políticas públicas para la seguridad digital y el bienestar infantil, es una prioridad que debería crecer con la misma rapidez a fin de proteger, de manera eficaz, a las nuevas generaciones en un mundo digital en constante evolución.