Textiles y Cerámica Permiten Conocer a Nuestros Antepasados 

Textiles y Cerámica

Permiten Conocer a

Nuestros Antepasados

 El subdirector del Museo Nacional de Antropología, Arturo Gómez Martínez, dictó en la UAEM la conferencia «Sistemas normativos indígenas, cultura y comunicación a través de las lenguas originarias”.

 

Toluca, Méx. –  Los textiles y la cerámica son elementos que permiten conocer simbolismos, rituales y la vida cotidiana de quienes habitaron el territorio que ocupa nuestro país antes de la llegada de los españoles y durante el México colonial, afirmó el subdirector del Museo Nacional de Antropología, Arturo Gómez Martínez, en la Universidad Autónoma del Estado de México.

En la Facultad de Antropología de la UAEM, Gómez Martínez impartió a estudiantes de nivel superior la conferencia «Sistemas normativos indígenas, cultura y comunicación a través de las lenguas originarias”.

Durante su presentación explicó que para los investigadores, antropólogos, historiadores y arqueólogos los vestigios textiles y cerámica coadyuvan a documentar la historia de los pueblos indígenas del país, así como determinar su ubicación, creencias, tradiciones, acercamiento con otros grupos étnicos e incluso, si transitaron por alguna ruta en particular.

Arturo Gómez Martínez indicó que la escritura pictográfica e ideográfica de las comunidades indígenas es indispensable para la narrativa histórica, mientras que los textiles ayudan a comprender aún más el contexto en el que se desarrollaban.

En los textiles, consideró, se aprecia la asimilación que tuvieron los grupos indígenas de la cultura española, ya que en la vestimenta se observa cómo adoptaron algunas características del estilo europeo. “En tanto, por su decoración y cuerpo, la cerámica es una importante fuente de información, ya que a veces contiene hasta huellas de su fabricante”.

Los textiles permiten, aseveró, observar procesos históricos y sociales, a través de los materiales con los cuales están fabricados, la cantidad de puntadas e, incluso, los materiales que tienen adheridos.

Precisó que cuando se revisó el famoso huipil de la Malinche y se le realizó la prueba del carbono-14 se determinó que el textil data del año 1700 d.C. y, por lo tanto, no perteneció a dicho personaje.

Sin embargo, puntualizó Arturo Gómez Martínez, se descubrió que la pieza tenía una trama de cabello sobre el tejido, cuyos análisis de ADN determinaron que perteneció a una mujer de un grupo nahua que se ubicaba entre los estados de Puebla y Tlaxcala.

 

 

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