ANÁLISIS
ANÁLISIS
* Nuevo Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, “atrapado” entre los poderes Legislativo y Ejecutivo y, asediado , en su interior, por el antiguo régimen de privilegios, cuyo talante podría ser trastocado de origen por políticas domésticas no funcionales para la nueva etapa del Poder Judicial .
El nuevo titular del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, Héctor Macedo García , está obligado a pasar con urgencia del festejo a la materia que le corresponde , sin olvidar que representa un poder distinto al Ejecutivo y Legislativo y que los ciudadanos que votaron por él sin darle plena legitimidad en las urnas derivado del abstencionismo brutal que presentó su elección , le exigen la congruencia que motivó la reforma judicial en tierras mexiquenses. Posiblemente no le será fácil , a Macedo García , inaugurar el desempleo “dorado” que tendrá que accionar en los altos niveles de la burocracia del poder Judicial con ingresos desmesuradamente altos . Incluso debe poner especial interés en el área de comunicación social desde donde se acabó por desteñir la ardua labor de uno de sus antecesores, Ricardo Alfredo Sodi Cuellar, brillante Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid , que nunca se percató de la negativa imagen que se le cultivó y , a la vez , esa misma área de comunicación social, no pudo contener el talante de protagonismo trivial que caracterizó, en el cortísimo plazo de nueve meses, a su antecesor inmediato , Fernando Díaz Juárez, quien por cierto seguirá operando desde el interior de la sede judicial reclamando o exigiendo ciertos privilegios de exclusividad conducta contraria a lo que se busca en el actual escenario de dicho poder. Cuidado .
( Foto: tomada de Instagram )

