Jóvenes sin pensión, desafíos financieros hoy e impacto en el futuro
Jóvenes sin pensión,
desafíos financieros hoy
e impacto en el futuro
Por: Orlando Linares López
En México, los millennials y la generación Z enfrentan un escenario inédito: llegarán a la vejez con sistemas de pensión drásticamente diferentes a las de generaciones anteriores.
Una vez que lleguen a su edad de retiro ya no tendrán una pensión vitalicia garantizada por el Estado, como la que hoy disfrutan sus padres, tíos o abuelos.
Hoy, por mandato de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de 1997, la mayoría de quienes son jóvenes, y que cuentan con un trabajo formal, cotizan bajo esquemas individuales y, por tanto, su retiro estará determinado por el monto del ahorro que acumulen en su Afore y por lo que puedan autofinanciar.
En esa condición, conozcamos algunas cifras que –de acuerdo a los especialistas- evidencian la magnitud de los desafíos: el 63% de los jóvenes entre 18 y 29 años no ahorra para su retiro; de quienes lo hacen destinan apenas 4.6% de su ingreso, muy por debajo del 10% recomendado. Además, solo el 8% de los millennials realiza ahorro voluntario.
Análisis de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) indican que en las Afore el saldo promedio de las cuentas de los usuarios jóvenes ronda entre 24 mil y 29 mil pesos, una cifra claramente insuficiente para sostener décadas de retiro. A esto se suma la alta informalidad laboral que afecta a más del 54% de los trabajadores y reduce el acceso a mecanismos formales de ahorro.
Aunado a ello, se prevé que para el año 2050, cerca del 30% de la población mexicana será adulta mayor, con una esperanza de vida de hasta 85 años. Lo que implicará más años sin ingresos laborales y una mayor presión sobre los sistemas de seguridad social.
Ante este panorama, especialistas coinciden en que las decisiones y desafíos que asumirá la juventud actual, deben ser en lo inmediato y con base en decisiones informadas para: estar más consciente de fomentar y aumentar el ahorro voluntario (lo ideal, por encima del 10% del ingreso); adentrarse más en la operación de las Afore (que ofrecen e rendimientos y comisiones); diversificar inversiones (fondos, CETES, planes personales de retiro); formalizar ingresos cuando sea posible (la informalidad y los cambios de empleo afectan las cotizaciones); enriquecer su Educación Financiera; entre otras.
Adicionalmente, los jóvenes pueden aprovechar diversos foros, herramientas y medios de acceso a contenidos para fortalecer sus aprendizajes en torno a ingresos y gastos de manera estratégica; entender conceptos clave como: inversión, riesgo, planificación a largo plazo, etcétera; romper el tabú de hablar de dinero y construir hábitos financieros saludables, donde el diálogo abierto en esta temática sea la clave para desarrollar hábitos responsables, tomar mejores decisiones y afrontar con mayor seguridad los retos del día a día.
Para cualquier generación, la planificación anticipada es esencial. Evaluar la situación financiera actual, aprovechar las oportunidades disponibles, son decisiones que pueden ayudar a asegurar un futuro más estable.
Las decisiones que se tomen hoy tendrán un impacto directo en el bienestar financiero de mañana. Los expertos en finanzas apuntan que para un retiro más tranquilo siempre debe tenerse en cuenta que, el “yo” del presente le debe enviar dinero al “yo” del futuro.
En conclusión, los Millennials y centennials están ante una realidad clara: su retiro dependerá, en gran medida, de las decisiones que tomen hoy. La falta de una pensión suficiente no es solo un riesgo futuro, sino un problema que ya comienza a manifestarse. Con educación financiera y disciplina de ahorro es posible construir un retiro digno en un entorno cada vez más desafiante.
