UAEMéx: el Enjambre Estudiantil abre Rectoría a supervisión externa en medio de ruptura del diálogo
UAEMéx sigue en punto
muerto: el colectivo
universitario permite
inspección, pero no
entrega el edificio
Por: Carlos Sánchez Fernández y Luis González
Toluca, Estado de México, 7 de noviembre de 2025 – La crisis universitaria en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) vivió hoy un nuevo capítulo. El grupo Enjambre Estudiantil Unificado (EEU), que mantiene ocupado el edificio de Rectoría desde hace más de cuatro meses, permitió el ingreso de representantes de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) y del Instituto de la Defensoría Pública, en lo que calificaron como un acto de transparencia y supervisión externa.
La acción ocurre en un contexto de alta tensión. Apenas el 31 de octubre, el colectivo y la administración universitaria habían firmado un acuerdo para entregar el inmueble este viernes 7 de noviembre; sin embargo, días después, el EEU se retractó argumentando que no existían avances reales en su pliego petitorio ni garantías de cumplimiento.
El edificio de Rectoría, rebautizado por los estudiantes como “Casa del Estudiante”, se mantiene bajo su control desde julio, cuando el movimiento inició en protesta por los recortes presupuestales y la falta de subsidios a servicios universitarios. Lo que comenzó como un paro parcial en 11 planteles se transformó en una ocupación simbólica y política de uno de los espacios más representativos de la universidad.
El pliego petitorio del colectivo incluye demandas estructurales: gratuidad progresiva en cuotas hasta 2029, subsidios a comedores universitarios, ampliación del servicio de transporte Potrobús, autonomía de los procesos electorales internos y la transformación del edificio de Rectoría en un centro comunitario con biblioteca, consultorio médico y espacios culturales.
La administración universitaria, encabezada por la rectora Martha Patricia Zarza Delgado, ha sostenido múltiples mesas de diálogo desde agosto, sin lograr acuerdos definitivos. Aunque la rectora ha insistido en mantener una ruta pacífica y de entendimiento, las posturas se han endurecido tras incidentes violentos ocurridos en julio y octubre, que afectaron la confianza entre ambas partes.
El gesto de hoy, al permitir la entrada de organismos de derechos humanos, se interpreta como un intento de recuperar el diálogo. Funcionarios de la CODHEM y la Defensoría Pública recorrieron las instalaciones para verificar el estado del inmueble y las condiciones de quienes lo resguardan. El colectivo afirmó que la presencia de estos observadores busca garantizar la seguridad de sus integrantes y la preservación del espacio, mientras se reanuda la negociación.
La universidad, por su parte, considera que el retraso en la entrega del edificio afecta el funcionamiento administrativo y académico de la institución, además de poner en riesgo documentos y bienes patrimoniales. Internamente, la presión aumenta: profesores, padres de familia y parte del alumnado han exigido una pronta resolución para no perder más semanas del calendario escolar.
Aunque se esperaba que este 7 de noviembre marcara el fin de la toma, el conflicto permanece en un punto muerto. El Enjambre Estudiantil mantiene su postura de no entregar la “Casa del Estudiante” sin compromisos verificables, mientras la UAEMéx insiste en que el diálogo debe basarse en la confianza y el cumplimiento de los acuerdos firmados.
El desenlace sigue abierto. La apertura del edificio a la supervisión externa podría allanar el camino para una salida pacífica, o bien, convertirse en una estrategia temporal que prolongue el paro universitario. Lo cierto es que el caso de la UAEMéx ha trascendido los límites de la institución y se ha convertido en símbolo de las tensiones que enfrenta la educación pública en México: la lucha por recursos, la exigencia de transparencia y la voz cada vez más firme de los movimientos estudiantiles.

